Anthony no podía esperar al carné de moto. Tenía que salir a la carretera y explorar su país, Francia. Si te preguntas si una 125 cc sirve para viajes largos, en teoría es perfectamente posible. Y sí, puedes cargar la moto con alforjas, material de acampada + un pasajero.
Anthony comparte algunas fotos de sus viajes y nos enseña cómo montó su equipaje Longride en su scrambler Brixton. Lo que sigue es nuestra traducción de su relato.

Me llamo Anthony y nací en Lyon, Francia. Desde pequeño me han encantado la aventura y descubrir sitios nuevos.

Descubrí los viajes en moto gracias a unos amigos. Me enamoré al instante de la libertad y las sensaciones que dan las rutas largas.

Fui a una feria de motos en Francia y decidí comprarme una scrambler 125 cc de Brixton. Sentía que con esta moto podría llegar lejos y explorar el campo.

El siguiente paso era encontrar las mejores alforjas para mis viajes. No quería maletas rígidas ni ninguna bolsa que no encajara con el estilo vintage de mi scrambler. Buscaba algo auténtico y robusto. Unas alforjas que me gustara usar.

Me pasé horas buscando en internet y comparando opciones. Pero cuando encontré LONGRIDE, supe enseguida que eran las mías. Era justo lo que buscaba y me sentía más cerca de la moto que tenía en la cabeza. Después de informarme sobre la marca y hablar con atención al cliente, hice el pedido: dos alforjas y una bolsa trasera grande.

Con estas alforjas, mi pequeña scrambler atraía todas las miradas, y era genial enseñar mi montaje a la gente que conocía.
Después de más de 10.000 km sigo igual de contento que el primer día. He podido llevar mi equipo tanto en verano como en invierno. En medio del bosque, mi moto se integra perfectamente, queda armoniosa y eso me encanta.

Mis alforjas son las Scout Pannier. Llevan el sistema LOXX, un sistema de anclaje rápido que funciona muy bien en la Brixton.
El primer paso es montar los soportes de alforjas. Yo compré los míos en una tienda online francesa de accesorios de moto. Son imprescindibles para proteger las alforjas de la suspensión y de la rueda trasera.

Después, levanta el asiento para dejar a la vista la zona del guardabarros trasero. Solo tendrás que levantarlo una vez para montar el soporte de piel de forma permanente.
Como tengo dos alforjas, superpuse las dos solapas de piel para que fuera más resistente.

Es importante fijar bien las solapas de piel al chasis.
Recorté con cuidado la piel por un lado para que se ajustara perfectamente al espacio disponible.
Luego usé bridas resistentes para fijar la piel al chasis, por encima del guardabarros.

Vuelve a poner el asiento. Gracias al soporte de piel que sobresale, tu scrambler ya está lista para las alforjas.

Para montar tu Scout Pannier, solo tienes que encajar la parte macho del sistema, en el lado de la alforja, en la parte hembra, en la moto.
Después de 10.000 km por asfalto y por tierra, el montaje no se ha inmutado. Las alforjas son tan resistentes como fáciles de usar.

Claro que, para una ruta de varios días, las Scout Pannier no bastan. Así que elegí la bolsa trasera grande a juego.
Para sujetarla, uso las dos correas que trae: las engancho a las anillas en D de las alforjas y, por detrás, directamente al portaequipajes trasero.

Con este montaje tengo todo el espacio que necesito cuando viajo solo.
